Estos días estamos viviendo una situación forzosa y externa a nosotros/as que seguro que en más de un momento nos hace temer que no vamos a encontrar solución. Hoy, una videollamada y un mail recibido sobre el tema esta semana, me he animado a escribir este artículo para que reflexionemos un poco acerca de ello. Espero que, como me dijeron a mi, aunque suene duro, se entienda el verdadero mensaje.

La teoría del niño vs. adulto

Existe una teoría que explica como interiormente tenemos un niño y un adulto que se turnan en la toma de control de nuestros pensamientos. Así como el niño es impulsivo e irracional, el adulto madura las decisiones y se mueve por la reflexión y el raciocinio. En situaciones complicadas es el niño el que entra en pánico, se obsesiona y no para de repetir los peores escenarios, se deja llevar por la histeria y las emociones negativas. Sin embargo, el adulto es experimentado, pragmático y toma decisiones para mejorar su situación futura.
 
Vivimos un momento complicado, con lo que es habitual y comprensible que nuestro niño interior se vuelva histérico y vea todo desde un prisma negativo y catastrófico. Nos puede pasar a nosotros, a nuestro entorno y a la mayor parte de la gente. Y, además, es comprensible y hasta necesario para  que liberemos tensión. Pero lo cierto es que el adulto sigue ahí, solo que callado y reflexionando. Y… ¿cuál es su reflexión?

  • La situación que vivimos hoy, no va a ser la misma que dentro de 1 mes, de 6, de 12 o de 48. De esta se sale, y como estamos cansados de ver en fotos motivadoras por internet: Crisis = Oportunidad
  • Esta situación es una putada, sí. Y, además, de una manera o de otra, lo es para todos. Pero esta situación se va a acabar un día, y cuando llegues ese día, ¿cómo quieres que te pille? ¿Teniendo que arrancar otra vez, o con la mayor preparación posible para aprovechar la situación?
  • Nadie (y cuando digo nadie, es nadie) va a darnos la solución al problema actual. No vamos a tener una ayuda económica del gobierno tan grande como te gustaría, ni una rebaja de los impuestos que veríamos. Esto es así, y cuanto antes sea asumido, antes estaremos preparados.
  • No dejes ni que tu niño ni que el de los demás, disminuyan tu energía. Se el líder que ya has sido, y que sabes volver a ser, y comienza a realizar las pequeñas acciones que te van a hacer estar preparado para volver a la carga con la mayor rapidez posible.

Por eso, como persona que me considero con miedos, ilusiones y metas que se han visto (en parte) modificadas por esta situación actual, te animo a que reflexiones a quien dejas hablar más, a tu niño o a tu adulto interior. Porque, lo creas o no, va a determinar tu futuro.  Y por si sirve de algo, te dejo cuales están siendo mis primeras reflexiones y decisiones después de dejar hablar a mi niño interior:

  • Al pasar más tiempo en casa y perder menos en el coche, comparto mucho más con mi pareja 😊
  • Mi dieta ha mejorado sustancialmente, pues como con más calma y menos comida ultra-procesada.
  • Ejercicio diario, me libera de estrés, a mi cuerpo le sienta genial, y por lo tanto mi cabeza funciona mucho mejor y me siento más avispado.
  • Creación de 4 horizontes empresariales futuros para valorar la situación y sus posibilidades en la empresa, y tomar decisiones estratégicas al respecto: Nefasto, regular, aceptable y óptimo. ¿Cuál elegirías tu? En función de esto, comenzar a orientar la estrategia mediante pequeños hitos al óptimo, por supuesto.
  • Formación: de 30 a 60 minutos al día. En mi caso en 2 ámbitos en concreto: Tendencias en estrategias de marketing empresariales y nuevas plataformas de desarrollo de marketing. (En menor manera cotilleo de inversión en estos momentos, pues es un mundo que me seduce).
  • Por último, estar en negociaciones para establecer alianzas empresariales con dos grandes plataformas de marketing digital a nivel nacional/europeo.

En fin, espero que esta reflexión te valga (como me valió a mi) para ayudar a tu adulto a tomar las riendas de esta situación, y estar preparado para cuando llegue el momento, recolectar todo lo que surgió de tu esfuerzo durante esta temporada. Y permanece atento, pues este fin de semana, voy a compartir con vosotros/as, 5 claves que vitales para poder recolectar frutos cuanto antes en esta situación. Mientras, recuerda que: de una u otra manera, de esta, vamos a salir.

¿De qué manera quieres salir tú?

Un abrazo enorme y cuídate mucho,